Especialista en
Derecho Penal

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Tengo la gran suerte de dedicarme a lo que más me apasiona: el Derecho Penal. A lo largo de mi carrera profesional he trabajado en la dirección de casos de asesinato, homicidio, delitos sexuales, delitos de lesiones, delitos de amenazas y coacciones, violencia doméstica, violencia de género, delitos de tráfico, estafas y otros delitos económicos, y extradiciones.

Delitos contra la vida

En este ámbito encontramos tres tipos de delitos: 

El homicidio, que supone quitar la vida a otra persona, está recogido en el artículo 138 del Código penal y su condena es de 10 a 15 años de prisión.

En segundo lugar, en el artículo 139 del Código Penal y con una condena de 15 a 25 años de prisión, encontramos la figura del asesinato, que también es quitar la vida a una persona, pero en esta ocasión dándose alguna de las siguientes cuatro circunstancias: alevosía (aseguramiento de que la víctima no va a tener posibilidad de defenderse); precio o recompensa por hacerlo; ensañamiento (si se causa a propósito más dolor del que es necesario para conseguir el objetivo de matar); o si se mata para facilitar la comisión de otro delito o para evitar que se descubra.

En tercer lugar, encontramos la figura del homicidio imprudente, regulado en el artículo 142 del Código Penal y penado de 1 a 4 años de prisión. Este se da cuando se quita la vida a una persona por una acción imprudente pero el objetivo no era matar.

Un factor clave que me permite estar especializado como abogado penalista en este tipo de delitos de sangre, es mi empeño en trabajar y mejorar constantemente en oratoria. Teniendo en cuenta que el juicio se desarrolla ante un Tribunal del Jurado, es especialmente importante la forma en que se comunica hacia ellos para conseguir el objetivo.

Delitos contra la libertad

En este ámbito encontramos tres tipos de delitos: detención ilegal y secuestro, amenazas y coacciones.

En relación a la detención ilegal y el secuestro, están recogido sen el artículo 163 y siguientes del Código penal. La diferencia entre ambos es que en la detención ilegal no se exige ninguna condición para la puesta en libertad de la víctima, mientras en el secuestro sí se exige.

La detención ilegal conlleva una condena de prisión de cuatro a seis años, o de diez a quince años en el caso de no decir el paradero de la víctima; y el secuestro conlleva una condena de prisión de seis a diez años, o de quince a veinticinco años en el caso de no decir el paradero de la víctima.

El delito de amenazas está regulado en el artículo 169 y siguientes del Código Penal. La condena podrá variar en función de la gravedad de la amenaza y de las circunstancias, pudiendo establecerse desde una multa en caso de delito leve hasta cinco años de prisión en los casos más graves.

El delito de coacciones está regulado en el articulo 172 del Código penal y consiste en impedir a otra persona, mediante la violencia, hacer algo que es legal; o en obligar a otra persona a hacer lo que no quiere. La condena podrá ir desde una multa en los casos de delito leve hasta los tres años de prisión en los casos más graves.

También es un delito de coacciones la conducta que consista en perseguir o vigilar a una persona de forma insistente y reiterada, pudiendo imponerse una pena de hasta dos años de prisión.

Delitos sexuales

Podemos encontrar dos tipos de delitos en este ámbito: agresión sexual y abusos sexuales. Ambos consisten en lo mismo: llevar a cabo actos de carácter sexual sin consentimiento de la otra persona. No obstante, existe una diferencia entre ambos: en los abusos sexuales no se produce violencia o intimidación y en la agresión sexual sí se produce.

Los artículos 178 y siguientes del Código Penal establecen que en el caso de llevar a cabo una agresión sexual, es decir, utilizar la violencia o intimidación para llevar a cabo actos de carácter sexual, la condena de prisión será de uno a cinco años.

En el caso de que, además de utilizar violencia o intimidación, se realice penetración (vaginal, anal o bucal) o se introduzca cualquier miembro del cuerpo u objeto por la vagina o el ano, la agresión sexual se considerará violación, lo cual conlleva una condena de seis a doce años de prisión.

Por último, si los actos de carácter sexual se realizan sin consentimiento pero no existe violencia o intimidación, se tratará de un delito de abusos sexuales, penado de uno a tres años de prisión o una multa, en función de la gravedad.

Delitos de tráfico

Los delitos contra la seguridad vial, o delitos de tráfico, están regulados en los artículos 379 y siguientes del Código penal, entre los que cabe destacar:

Por un lado, el delito de exceso de velocidad consiste en conducir a una velocidad mayor a la permitida, superando en 60 km/h en vía urbana o 80 km/h en vía interurbana. La condena establecida puede llegar a los seis meses de prisión y retirada del carné hasta cuatro años.

En segundo lugar, los delitos de alcoholemia y drogas, es decir: conducir bajo los efectos del alcohol y/o conducir drogado. En el caso del alcohol, para que se considere delito, es necesario que resulte una tasa igual o superior a 0.60 miligramos/litro en la prueba del alcoholímetro; o bien, en el caso de dar una tasa inferior a 0.60, que los agentes de la autoridad puedan demostrar que las capacidades para conducir estaban seriamente afectadas. La condena puede llegar a los seis meses de prisión y retirada del permiso de conducir hasta cuatro años.

Es importante destacar que la condena por negarse a realizar la prueba de alcohol o drogas ante la autoridad policial puede ser de hasta un año de prisión y la retirada del permiso de conducir hasta cuatro años.

En muchas ocasiones los delitos de conducir bajo los efectos del alcohol u otras drogas se resuelve en el Juzgado, de forma inmediata, mediante una conformidad, es decir: el acusado se declara culpable a cambio de una rebaja en la condena. Sin embargo, es muy importante que un abogado especialista en penal analice todas las circunstancias concretas del caso, porque en ocasiones es factible ganar el juicio.

El delito de conducción temeraria consiste en circular de forma imprudente poniendo así en riesgo la vida de otras personas, y la condena puede llegar, en los casos más graves, hasta los cinco años de prisión y la retirada del permiso de conducir hasta diez años.

Delito de lesiones

El artículo 147 del Código penal regula este delito y establece la condena en función de la gravedad de las lesiones causadas:

Si la recuperación no requiere ningún tratamiento médico o quirúrgico más allá de la primera asistencia facultativa, se trataría de un delito leve de lesiones, cuya condena es una multa.

En segundo lugar, si la recuperación de la víctima requiere un tratamiento médico o quirúrgico, nos encontramos ante un delito de lesiones, penado de tres meses a tres años de prisión o una multa.

En tercer lugar, si la lesión se produce dándose alguna de las circunstancias agravantes del artículo 148 del Código Penal, la condena puede llegar a los cinco años de prisión:

  • Si se han utilizado armas u objetos peligrosos en la agresión.
  • Si hay ensañamiento (causar más dolor del necesario) o alevosía (aseguramiento de que la víctima no podrá defenderse).
  • Si la víctima es un menor de doce años o una persona discapacitada que necesita especial protección. O si es una persona especialmente vulnerable que conviva con el agresor.
  • Si el agresor es o ha sido pareja de la víctima.

Por último, si las lesiones consisten en causar la pérdida o inutilidad de un órgano o miembro principal, una grave deformidad o una grave enfermedad somática o psíquica, se establecerá una condena de 6 a 12 años de prisión. Si la pérdida es de un órgano o miembro no principal, la condena será de 3 a 6 años de prisión.

Delitos económicos

Los delitos económicos se encuentran regulados en los artículos 234 y siguientes del Código Penal, pudiendo destacar, de entre todos, los más habituales:

El delito de hurto consiste en apropiarse de algo ajeno y la condena puede variar desde una pequeña multa hasta tres años de prisión, en función del valor económico y social de lo sustraído.

Si en la acción de apropiarse existe violencia o intimidación sobre alguna persona o fuerza sobre la cosa sustraída, nos encontraremos ante un delito de robo, penado con prisión de uno a tres años o de dos a cinco, en función de si existió fuerza en las cosas o violencia/intimidación sobre una persona, respectivamente.

Dentro de los delitos económicos, encontramos también los llamados delitos de defraudaciones, entre los que destacan:

El delito estafa, que consiste en enriquecerse mediante algún engaño a otra persona, y cuya condena puede ser de hasta tres años de prisión por regla general, y hasta seis años si se dan determinadas circunstancias agravantes que regula el artículo 250 del Código Penal.

El delito de apropiación indebida consiste en adueñarse de dinero, efectos, valores o cualquier objeto que se tenía previamente en custodia, existiendo la obligación de devolverlo y no haciéndolo. La condena que establece la ley es la misma que para el delito de estafa, es decir: hasta tres años de prisión por regla general, y hasta seis años en los casos más graves.

La insolvencia punible, también conocido como delito de alzamiento de bienes, consiste en desprenderse de todo o una parte del patrimonio con el objetivo de perjudicar a un acreedor, es decir, a alguien a quien se debe dinero. Las condenas pueden llegar hasta los seis años de prisión.

Delitos cometidos por menores de edad

Es una falsa creencia popular que los menores de edad salen impunes cuando cometen un delito. La Ley de responsabilidad penal del menor establece las condenas de los delitos que son cometidos por personas de entre 14 y 18 años. Además, los padres o tutores legales se verán obligados a pagar la indemnización correspondiente por los daños causados por el menor.

Se trata de un procedimiento judicial muy específico, con reglas y normas procesales totalmente diferentes, por lo que es fundamental la formación y la especialización para poder ejercer una buena defensa, por lo que no cualquier abogado penalista está preparado para trabajar en los juzgados de menores.

En mi caso, dispongo del Título de práctica forense en Derecho Penal de Menores, expedido por el Colegio de Abogados de Madrid, además de una amplia experiencia y numerosos casos de éxito.

Violencia doméstica y de género

La violencia doméstica engloba aquellos delitos que se cometan en el seno de un hogar por parte de un miembro de la familia contra otro. Pueden ser acciones de padres contra hijos y viceversa, de nietos contra abuelos y viceversa, o entre los miembros de una pareja.

La violencia de género abarca, de forma más concreta, los delitos cometidos por un hombre contra su mujer o novia. Su regulación legal específica requiere una especialización adecuada, ya que en caso contrario no se conseguirá realizar un buen trabajo: en mi caso, dispongo del Título de Técnico Experto en Violencia de Género, expedido por la Universidad Rey Juan Carlos; y del Título de Especialización en Violencia de Género, expedido por el Colegio de Abogados.

Sobre mí

Madrileño, de familia numerosa y emprendedor.

Tras comenzar mi carrera profesional en Lucas Franco Abogados, en 2015 decidí fundar mi propio bufete, especializado en derecho penal.

Creo firmemente en el asociacionismo. Trato de ayudar y apoyar a los empresarios y emprendedores como Secretario General de la Asociación de Jóvenes Empresarios de Madrid y al colectivo de la Abogacía Joven como Secretario de la Junta Directiva de la Agrupación de Jóvenes Abogados de Madrid. Igualmente, soy Presidente de un grupo profesional de networking.

Una de mis pasiones es la oratoria, materia de la que imparto cursos y seminarios en universidades y colegios profesionales. Trato de mejorar constantemente en este aspecto, lo cual incrementa mis posibilidades de éxito en cada juicio.

Podéis verme y escucharme colaborando de forma habitual en televisión y radio, analizando asuntos de actualidad jurídica del ámbito penal.

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